viernes, 14 de agosto de 2020

El impacto de la era digital en la contaduría pública

La contaduría pública es una profesión que, históricamente, ha estado ligada a evidencias documentales en físico, en papel, cuestión que, paulatinamente, ha venido variando, y cada vez de manera más acelerada en estos tiempos de la era digital. El impacto de las tecnologías informáticas en todos los ámbitos de la vida actual es incuestionable, por lo que los contadores públicos, al ejercer su profesión, no tienen otro camino que ajustarse a estas circunstancias ineludi­bles. Por supuesto, como todo cambio, y en este caso, drástico, las cosas no son sencillas, pero el tratar de oponer resistencia a la realidad no es una op­ción.

Impacto de lo digital en la contaduría pública
Los contadores públicos han variado paulatinamente, a través de los años, sus modos de trabajar, amoldándose a los sistemas de procesamiento electrónico de datos, formándose, educándose y adquiriendo destrezas en ambientes computacionales, haciendo que esto ayude en la realización de muchas labores en la auditoría externa. A medida que los aspectos rutinarios propios de la ejecución de la auditoría externa se han agilizado, pro­ducto de la utilización de herramientas informáticas, los contadores públi­cos han accedido a la posibilidad de ampliar el alcance de sus actividades, haciendo énfasis en probar los planes y políticas gerenciales de la empresa auditada.

Ciertamente, la informática ha tenido una influencia muy importan­te en muchísimas facetas del devenir de la humanidad y, por supuesto, su impacto en el ejercicio de la contaduría pública ha sido extremadamente significativo, ya que esta profesión, desde sus inicios históricos, se ha ba­sado en la revisión y manejo de información plasmada en papeles, en do­cumentos físicos, información que, debido a los adelantos tecnológicos, se virtualiza cada vez más, presentándosele a los auditores la ineludible tarea de examinar la evidencia comprobatoria en formatos electrónicos.

La labor, por antonomasia, de los contadores públicos es la auditoría externa, la cual tiene como finalidad principal emitir una opinión sobre la razonabilidad de las cifras de los estados financieros de las empresas que examinan, luego de revisar la evidencia comprobatoria suficiente y compe­tente que haya a lugar. Producto de los cambios tecnológicos propios de la época, la evidencia documental que los auditores independientes revisan en las empresas se encuentra de manera más frecuente en formatos digita­les, como consecuencia de los sistemas administrativos y contables integra­dos, que con gran asiduidad son utilizados por todo tipo de organizaciones hoy en día.

Dada esta realidad, en las pautas profesionales para el ejercicio de la auditoría, esto es, las Normas Internacionales de Auditoría (NIA), ya no se habla, como en el pasado, de recopilar la evidencia en papeles de tra­bajo, sino que el término que se utiliza actualmente es el de documentación de auditoría.

El impacto de los procesos tecnológicos en la profesión contable

Tratamiento de la información financiera digital

La vida contemporánea ha sufrido muchos y drásticos cambios en muy poco tiempo, de todo tipo y naturaleza, y uno de ellos, muy relevante, es la influencia que han tenido los avances tecnológicos en el manejo de la infor­mación. La sociedad en general se ha visto impactada en grado sumo por la informática, la cual ha irrumpido de forma marcada en las actividades del quehacer diario, tanto de las personas como de las organizaciones. 

A este respecto, Laínez y Fuertes (2004) señalan que el término socie­dad de información intenta englobar una gran cantidad de acepciones que se emplean para describir la compleja situación económica actual, por lo que es precisamente esta complejidad la que impide encontrar un vocablo unívoco que exprese, de manera clara y concreta, lo que se quiere definir, razón por la cual en este contexto se puede hablar de sociedad de la infor­mación, sociedad del conocimiento, nueva economía o economía digital, en función de cuál sea el ámbito desde el que se dé la aproximación. 

Para Laínez y Fuertes, además, el manejo y trasmisión de la in­formación se ha convertido en el principal motor de desarrollo económico y cambio social, indicando que esta revolución digital que se vive en el am­biente de las telecomunicaciones está provocando una rápida transforma­ción de las tecnologías de la información y de la comunicación, y que su impacto influye en todos los sectores de la economía, así como en la vida de las personas en general. Es claro, entonces, para estos autores, que la in­formación representa el elemento clave de la sociedad actual, y los flujos de mensajes e imágenes de unas redes a otras constituyen la figura básica en la estructura social de estos tiempos. 

Ubicando el asunto en la órbita organizacional, Lorca, Suárez y García (2004) señalan que, en los últimos tiempos, se han venido dando acelera­dos avances en el mundo para el intercambio de la información que antes resultaban impensables, y han generado un crecimiento sin precedentes en los flujos de datos que desde las empresas se remiten a internet. Para ellos, el uso de internet en los negocios se centra, esencialmente, en las siguientes áreas: comercio electrónico, relaciones con inversores, así como suministro de información financiera y empresarial; expresando que, obviamente, la contabilidad no podía permanecer al margen de estas transformaciones, tanto en lo concerniente a procesos internos, como en lo relativo a la ma­nera de comunicar la información a los diferentes usuarios, por lo que se podría afirmar que las organizaciones exitosas serán las que aprendan a explotar el poder de la información financiera y no financiera.

7 beneficios claves de realizar auditorías virtuales

Reflexiones de cierre 

En los tiempos recientes, la evolución tecnológica ha transformado, en todo el planeta, las distintas facetas del conocimiento y actividades de la gente, provocando la aparición de nuevos modos de laborar, instruirse, educarse, comunicarse y realizar negocios, así como favoreciendo la eliminación o re­ducción de muchas fronteras físicas y personales, de tiempos y distancias. 

La peculiaridad distintiva de las tecnologías de información reside en que emplean medios electrónicos en espectros con alcance nacional e internacio­nal, los cuales resultan instrumentos inmejorables para efectuar intercambios de toda naturaleza, incluyendo, por supuesto, los comerciales y financieros, que permiten la transferencia de una vasta y variada gama de información a través de equipos de computación, ello sin la obligación de tener que recurrir a documentos físicos. Esta realidad, sin duda, favorece en grado superlativo, que se dé un mejor aprovechamiento del dinero y el tiempo, variables que en la época actual valen oro y que pueden ser, como en la práctica ocurre, la diferencia entre organizaciones exitosas y las que no lo son. 

Lo que es claro es que el impacto de la informática para el contador público, en los diferentes papeles que desempeña, ha sido contundente, y esta creciente evolución tecnológica y su aplicación en la esfera profesional implican, ineludiblemente, una adaptación o conversión en su formación y desempeño. A modo referencial, basta hacer alusión a artículos del pasado que ya no existen debido a los adelantos tecnológicos, como serían las má­quinas de escribir, u oficios que no tiene razón de ser, tales como los empleados de las oficinas de correo en una época donde reina el correo electrónico. 

Los contadores públicos, vista la realidad que se vive, tienen que estar cons­cientes del infinito impacto de las tecnologías en el ejercicio de su carrera profesional, por lo que, de manera inexcusable, hay que reconvertirse para estar a tono con los movidos tiempos de la actualidad y del futuro. 

Nota: Escrito preparado con base a párrafos tomados del artículo Perspectivas de la contaduría pública en los tiempos de la era digital, publicado en la REVISTA Visión Contable (diciembre 2017). 

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Referencias 

Laínez, J. & Fuertes, Y. (2004). Nuevas tecnologías de la información y la comunicación: cambios en el sector empresarial. Revista Internacional Legis Contabilidad & Auditoría, 20, 181-202. 

Lorca, P., Suárez, J. A., & García, J. (2004). La comunicación de la in­formación contable en un entorno digital. Revista Internacional Legis Contabilidad & Auditoría, 17, 67-84.

viernes, 7 de agosto de 2020

Importancia de la función del Comisario Mercantil

 

En el marco jurídico venezolano que regula las actividades de las empresas mercantiles en nuestro país, existe una importante figura de control de las organizaciones denominada comisario. En términos amplios, puede decirse que los comisarios son los fiscales de los administradores de las sociedades, fiscalización que ejercen en nombre de los accionistas.

En Venezuela las funciones del comisario son las mismas, bien sea que se trate de una gran corporación, o si sus actividades deben ser ejercidas en una pequeña o mediana empresa. En la práctica la complejidad y la naturaleza del trabajo de los comisarios difieren de manera importante según el tipo de organización de que se trate, independientemente de que en todos los casos en las organizaciones mercantiles la designación sea obligatoria.

El principal dispositivo legal en Venezuela que desarrolla la figura del comisario es el Código de Comercio, instrumento el cual tiene más de 20 artículos en los que se hace referencia al comisario, resaltándose a este respecto lo que se contempla en el Título VII: “De las Compañías de Comercio y de las Cuentas en Participación”, Sección VI: “Disposiciones Comunes a la Compañía en Comandita por Acciones y a la Compañía Anónima”, en su Capítulo 7: “De los Comisarios”, donde se establecen específicamente las funciones y obligaciones de los mismos, ello entre los artículos 309 y 311 del precitado Código.

Ejercicio en la práctica de la función del comisario

Fruto del estudio y de la revisión de investigaciones sobre el tema, así como el haber visto buena cantidad de casos en la práctica, podría sostenerse que lamentablemente a la figura del comisario no se le da toda la relevancia que efectivamente debería tener dentro de la vida de las empresas, no alcanzándose por lo tanto los objetivos consagrados por el legislador, sino que más bien son figuras que en la mayoría de los casos cumplen simplemente una formalidad legal. En la práctica, repetimos, no se le confiere la importancia debida al ejercicio de la función de comisario, puesto que ha sido reducida en esencia a un simple requisito legal, en vez de un instrumento contra fraudes, preventivo de crisis y de control para garantizar la eficiencia de las sociedades mercantiles, ya que es asumida y percibida como una mera formalidad dentro de los requisitos legales dispuestos para las organizaciones.

Sobre lo antes dicho podrían plantearse varias motivaciones que originan esta realidad, siendo una de ellas el hecho de que el comisario no controla el ejercicio de la gestión de los administradores, no por negligencia o por ausencia de facultades, sino porque los administradores hacen todos los esfuerzos para mantener al comisario al margen del conocimiento de los asuntos sociales de las empresas con el efectivo recurso de una remuneración simbólica anual, involucrando a los propios accionistas en la responsabilidad que se deriva de ese hecho.

La remuneración del comisario es fijada en la asamblea general de accionistas de conformidad con lo establecido en el numeral 4 del artículo 275 del Código de Comercio, siendo la costumbre como ya se dijo, que la remuneración que se paga a los comisarios se hace sobre base anual. Generalmente, su escasa significación en relación al trabajo a realizar es demostrativa del poco aprecio que se tiene por su importante labor de fiscalización.

En las Normas Interprofesionales para el Ejercicio de la Función de Comisario (2011), se fijan unas pautas para establecer las bases para una remuneración mínima, de acuerdo a la complejidad y magnitud de la empresa. Si bien esta normativa es una buena herramienta para tratar de establecer unas pautas justas para el oficio como comisario, creemos que en el caso de empresas de gran tamaño es difícil poder acordar unos honorarios profesionales equitativos en relación al trabajo a realizar, máxime cuando quien tiene la última palabra en este sentido es la asamblea de socios.

Normas Interprofesionales para el Ejercicio de la Función del Comisario

Respecto a la realidad del nombramiento de los comisarios en las PYMES, como regla general, el mismo se hace más por amistad o confianza que por los conocimientos y la preparación académica necesaria que se debe reunir para desempeñar tan importante rol, por lo que como consecuencia de lo anterior, la remuneración que se fija para los comisarios designados en este tipo de organizaciones tiende a ser baja, por no decir simbólica. Debido a las circunstancias descritas, en oportunidades se da el caso de que los comisarios nombrados en este tipo de organizaciones terminan firmando un informe sin revisar en forma debida los aspectos administrativos, contables y financieros que encierran una responsabilidad de esta naturaleza.

Precisamente en lo atinente a la responsabilidad de los comisarios, es necesario, independientemente de la naturaleza y tamaño de la empresa donde presten sus servicios, referirse a ella. Sobre el particular Prieto (1995) resalta lo siguiente:

El Código de Comercio no contempla disposiciones específicas sobre la responsabilidad de los comisarios, por lo que los tratadistas de la materia recurren a la figura del Mandato para tratar este punto, refiriéndolo al derecho común, lo que significa que los comisarios al ser considerados mandatarios de la sociedad son responsables ante ésta, conforme a las disposiciones generales del Mandato (p. 26). 

A nuestra entender, ha sido en parte la falta de sanciones ejemplarizantes contra la mala praxis de profesionales que se han desempeñado como comisarios, uno de los motivos para que no se le dé toda la importancia debida a tan importante función del control de la gestión de los administradores en el espectro de los negocios empresariales.

En este sentido en el capítulo VIII de las Normas Interprofesionales para el Ejercicio de la Función del Comisario, se referencian las sanciones a las cuales están sometidos los comisarios por indebida actuación profesional de acuerdo a diferentes instrumentos legales vigentes en el país, ello independientemente de la responsabilidad ética y disciplinaria de acuerdo a la Ley de Ejercicio Profesional a la cual esté obligado el comisario según sea el caso, ya bien sea administrador, economista o contador público. 

Importancia de los comisarios en las sociedadesmercantiles

Líneas conclusivas

Muchos estudiosos del marco jurídico que rige el ámbito empresarial, han planteado la posible modificación del Código de Comercio, el cual data del año 1955, y si bien es cierto que puede que exista la necesidad de actualizar las disposiciones referentes a las sociedades anónimas en Venezuela para adaptarlas a las nuevas realidades de los negocios, tal vez no sean los aspectos vinculados al comisario unas de las figuras legales que tenga que sufrir mayores modificaciones, ya que en términos generales, sus disposiciones fueron bastantes bien desarrolladas. 

A nuestro entender, un punto tan o más importante que las reformas legales que pudiesen darse para quienes ejercen funciones de vigilantes mercantiles, estaría en que los comisarios deberían ayudar a crear conciencia respecto a la labor que ejercen en el juicio de los dueños de empresas y de todos aquellos interesados en el control empresarial, no limitándose su quehacer exclusivamente a la presentación de un informe firmado para el cumplimiento meramente de una formalidad legal. Para finalizar entonces, habría que enfatizar, que el comisario no puede ser condescendiente con la gestión gerencial, en el sentido de que acredite con su certificación, o encubra, o se preste a manejos engañosos, para reflejar situaciones ciertas o adecuadas que en realidad no existen. 

Nota: Escrito preparado con base a párrafos tomados del artículo La figura del Comisario como medio idóneo de control de las sociedades mercantiles, publicado en la REVISTA FACES (diciembre 2011).

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Referencias

Código de Comercio (1955). Gaceta Oficial de la República de Venezuela, 475 (Extraordinario), diciembre 21, 1955.

Normas Interprofesionales para el Ejercicio de la Función de Comisario, emitidas por las Federaciones de Colegios de Licenciados en Administración de Venezuela, de Colegios de Economistas de Venezuela y de Colegios de Contadores Públicos de Venezuela). (2011, agosto 17).

Prieto, Nergio (1995). El Ejercicio de la Función de Comisario en las Sociedades Mercantiles, Ars Gráfica S.A., Maracaibo

viernes, 31 de julio de 2020

La auditoría forense ante los fraudes empresariales


Los casos de fraudes en las organizaciones, sean estas del sector público o privado, son una infortunada realidad que perjudica los patrimonios de las entidades y que cada vez se hace más recurrente a nivel global. La auditoría forense es una especialidad que tiene como propósito básico la investigación de fraudes, característica la cual la distingue de otros tipos de auditoría, como serían la externa que ejecutan los contadores públicos independientes o la auditoría interna que es realizada por empleados de la misma entidad.

La auditoría forense se hace necesaria cuando existe o hay la posibilidad de la presencia de irregularidades administrativas y financieras que pueden terminar en litigios judiciales, llevándose a cabo la misma mediante un examen sistemático, objetivo y especializado, que tiene por objeto investigar, informar y verificar la existencia de fraudes.

Auditoría Forense

Respecto a la auditoría forense, Cano y Lugo (2004) la definen como un tipo de auditoría especializada en el descubrimiento, divulgación y atestación de fraudes y delitos en el desarrollo de las funciones públicas y privadas. La auditoría forense se vincula con la investigación legal en busca de facilitar la administración de justicia mediante el aporte de evidencias para que se conviertan en pruebas ante tribunales, ya que puede ser una herramienta eficaz para la investigación cuando se comete un delito, pero también sirve de control y prevención. No necesariamente está concebida para encontrar un hecho delictivo, sino también para esclarecer la verdad de los hechos o exonerar de responsabilidad a un sospechoso que sea inocente o a una entidad que haya sido acusada de fraude con la intención de obtener beneficios económicos.

El término forense proviene del latín forensis, que quiere decir público, y cuyo origen es el vocablo fórum, que significa foro, plaza pública o de mercado. En la actualidad es el lugar donde los tribunales oyen y determinan las causas que se siguen en los mismos. Cuando una profesión sirve de soporte, asesoría o apoyo a la justicia para que se juzgue a la persona que cometió un delito, se le denomina forense, aunque por regla general, al utilizarse el vocablo forense, usualmente se le identifica con la medicina legal y con quienes la practican, asociándose este término con necropsia, patología y autopsia.

En la auditoría tradicional, la externa e independiente, el objetivo esencial es determinar la razonabilidad de las cifras de los estados financieros de la empresa que se examina, y no determinar ni investigar si hubo robo o fraude. En contraposición a lo anterior, en las auditorías forenses sí se investiga, analiza, evalúa, interpreta, y con base a todo esto, se testifica y se aportan pruebas, para convencer a jueces, jurados y a otros, respecto de la información financiera sobre a cual se estima o presume la existencia de hechos delictivos.


Los auditores forenses ante el fraude

A los auditores forenses les corresponde investigar aquellos casos donde están presentes delitos financieros, y de los cuales pueden ser formal y legalmente apoderados por la dirección de una organización que haya sufrido una defraudación, así como también, por terceras personas que actúan en contra de una entidad en particular para esclarecer acciones fraudulentas que les hubiesen causado perjuicios patrimoniales. Debe acotarse asimismo que los auditores forenses igualmente pueden actuar fuera del ámbito organizacional, por ejemplo, cuando sus servicios son requeridos en controversias que se presentan en juicios de herencias o en desacuerdos en la adjudicación de bienes en una separación conyugal. Vistas estas circunstancias, el auditor forense debe tener como característica esencial ser un profesional experto y en capacidad de efectuar peritajes a sucesos acontecidos, así como de practicar auditorías que permitan anticiparse a la comisión de delitos o fraudes.

De acuerdo a las Normas Internacionales del Ejercicio Profesional de la Auditoría Interna (2013), el fraude es cualquier acto ilegal caracterizado por engaño, ocultación o violación de confianza, que no requiere la aplicación de amenaza, violencia o de fuerza física, señalándose asimismo que los fraudes son perpetrados por individuos y por organizaciones para obtener dinero, bienes o servicios, para evitar pagos o pérdidas de servicios, o para asegurarse ventajas personales o de negocio. En este sentido se sostiene que la auditoría forense tiene una magnifica proyección en el campo de los delitos financieros, que no se cometen con armas, pero que suelen ser muy lesivos, además de que la actividad ejecutada por el delincuente económico resulta ser imperceptible muchas veces a las detecciones y controles tradicionales. (Pantoja, 2012).

La auditoría forense se hace necesaria cuando se presupone la existencia de algún delito, por lo que se investiga, analiza e interpreta la información financiera de la que se tiene duda, centrándose en excepciones, incongruencias e irregularidades. La auditoría forense resulta ser un medio de apoyo necesario en investigaciones de posibles hechos delictuoso, y es efectuada por especialistas que recopilan pruebas y evidencias mediante la aplicación de diversas técnicas y métodos científicos, especialistas que pueden ser profesionales de las áreas contable, administrativas, del derecho, informáticas de otras disciplinas, que les faculte para actuar como experto en materia fraudes.

Para cerrar

El fraude organizacional es una realidad, infortunada, pero cada vez más extendida en todo el planeta, ya bien se trate de del sector público como del privado. Ciertamente, es común hoy en día ver cómo se trabaja con programas de valores de las personas y de las organizaciones, así como se realizan importantes esfuerzos para diseñar buenos sistemas de controles internos, sin embargo los fraudes, lejos de disminuir, cada vez están más en alza. Es precisamente, en esta realidad de ocurrencia de irregularidades administrativas y financieras de todo tipo y por cantidades de dinero muy importantes, que la labor de los auditores forenses se hace necesaria, ya que son profesionales expertos en investigación de fraudes que pueden examinar objetivamente los mismos de forma suficiente y competente.

Nota: Escrito preparado con base a párrafos tomados del artículo Los fraudes en las organizacionesy el papel de la auditoría forense en este contexto, publicado en la Revista Sapienza Organizacional (diciembre 2016).

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Referencias

CANO, Miguel y LUGO, Danilo. Auditoría Forense en la investigación criminal del lavado  de dinero y activos. Bogotá, ECOE Ediciones (2da.ed.), 2004. 368 p.

Instituto de Auditores Internos - IIA. (2013). Normas Internacionales para el Ejercicio Profesional de la Auditoría Interna.

PANTOJA, Jorge. “¿Quién ejerce la auditoría forense en los delitos económicos y financieros?” En: TENDENCIAS, Revista de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas. Pasto, Colombia. Universidad de Nariño. Julio - diciembre 2012. Número 2, Vol. xiii, p. 241-250. 

sábado, 25 de julio de 2020

Responsabilidad Social Empresarial: ¿Una realidad o fachada?


La Responsabilidad Social Empresarial (RSE), es un tema que ha sido ampliamente abordado en las últimas décadas, pero por la gran cantidad de aristas que se manejan de este importante tópico, no se ha logrado definir una conceptualización que tenga aceptación generalizada. Un aspecto clave en el desarrollo de la RSE es que el vínculo que se dé entre las organizaciones y la sociedad, se fragüe por convicción de las empresas y no que sea producto de imposición de organismos gubernamentales, ya que dejaría de ser voluntaria, y por tanto, no encuadraría como RSE propiamente dicha.

¿A cuáles propósitos se debe encaminar la RSE?

Existen diversos y disimiles propósitos en los que los ejecutivos y las organizaciones empresariales resuelven y sustentan acciones relacionadas y vinculadas, o al menos así se asume, con la responsabilidad social. Donaciones a las comunidades que le son aledañas, contribuciones a obras sociales, participación activa en programaciones culturales, colaboración en campañas educativas y de formación social, son algunas, entre otras muchas, que son tomadas, a veces sin razón, como parte de la RSE de las organizaciones. Lo anterior da pie para señalar que en oportunidades, tal vez por desconocimiento, se confunde a la RSE con la filantropía, dado que la filantropía se trata de un término manejado de manera positiva, para referirse a la ayuda que se le da a alguien, persona o institución, sin esperar nada a cambio.

Ahora bien, si en oportunidades lo que se asume como aporte a la sociedad se hace de forma desinteresada, en otras tantas, su motivación al contrario es debida al cumplimiento de obligaciones legales, disminución de riesgos empresariales, gerencia de imagen y reputación corporativa, búsqueda de aceptación del entorno donde se acciona, así como ganarse la legitimidad y confianza social, sostenibilidad del negocio en el tiempo, entre otros; todos fines legítimos, pero que no son desinteresados, aunque esto, por su supuesto, no tiene nada de malo.

La RSE se encuadra dentro de un proceso fortalecido por la serie de valores y principios de quienes se auto - comprometen a trascender el cumplimiento de sus deberes meramente organizacionales, afrontando dificultades de muy diversa naturaleza. Sin la intención de estar dando definiciones de RSE, parece claro, que según estudiosos de la materia, una característica para que la RSE sea considerada como tal, es que sea voluntaria, y si bien, como acotamos anteriormente, las contribuciones empresariales impuestas por ley pueden ser beneficiosas para la sociedad, las mismas no estarían enmarcadas en el ámbito de la RSE.

La ética de las empresas y su responsabilidad social
La ética empresarial tiene tal nivel de dificultad, que un connotado estudioso de los temas gerenciales como Peter Drucker, sostenía que no existía una ética propia de los negocios, ni hace falta tal cosa, ello en el sentido de que la ética de las personas es apropiada para cubrir las situaciones que se les presentan a las empresas.

Ciertamente las organizaciones son movidas por las personas, y la ética de éstas por supuesto tiene una influencia en el comportamiento que en este sentido tengan las entidades, sin embargo, hay quienes se atreven a fijar posición sobre la existencia de una ética empresarial. En contraposición a lo anotado, se afirma que la ética empresarial no es, en si misma, algo distinto de la ética en general, y se puede sostener que en la empresa no es sino la aplicación concreta de los principios objetivos de la ética, para que quienes laboran en el mundo de los intercambios económicos, adquieran hábitos operativos convenientes que les faciliten alcanzar la felicidad, meta ultima de cualquier persona.

Es menester resaltar que la desatención a la ética propicia que se produzcan prácticas de corrupción, especulación y degradación de los individuos y de la sociedad en general, por lo que la ética empresarial no debería ser una opción, sino la única alternativa para asegurar la sobrevivencia. A efectos ilustrativo, es necesario referirse a la paradigmática debacle de la empresa Enron dentro de los escándalos financieros más renombrados ocurridos en Estados Unidos, potencia económica mundial indiscutible, y si bien no fue el primero ni será el ultimo, si fue el caso que cambió la manera de percibir y tratar los fraudes empresariales debido a la gran cantidad de personas e instituciones que se vieron afectadas por el mismo.

RSE: Dimensiones interna y externa
EL énfasis que se hace respecto a la RSE es el atinente a su dimensión externa, pero hay que dejar claro que ella no es la única. A este respecto debe indicarse entonces que la RSE puede clasificarse en dos categorías: interna y externa, siendo la primera dirigida especialmente a los trabajadores a través de programas de capacitación y recreación para ellos y sus familias, estando la segunda categoría, la externa, referida a la comunidad, principalmente a través de acciones filantrópicas, inversión social, donaciones, patrocinios, alianzas estratégicas, así como mediante la creación de fundaciones o asociaciones sin fines de lucro.

En su dimensión interna la RSE, afecta, en primer término, a los trabajadores y hace referencia a la promoción del capital humano en los trabajadores (la gestión de los recursos humanos), a las medidas de seguridad e higiene en el trabajo, así como a la gestión del impacto ambiental y de los recursos naturales.

Sobre la dimensión externa hay que recalcar que las compañías forman parte de la economía y colectividad en la cual llevan a cabo sus actividades, y las cuales tienen diversos impactos sobre ellas. La dinámica de las empresas origina consumo, ahorros, inversiones y crecimiento, elementos valiosos en el desarrollo de las comunidades en donde se encuentran al generarse riquezas, de las cuales se beneficiaran sus miembros mediante el desarrollo de las diferentes variantes de la RSE.

Para cerrar
El contraste de organizaciones empresariales prosperas y sociedades pobres, difícilmente logrará seguir de la mano por mucho tiempo más, ya que llegado el caso de darse situaciones extremas, como ya de hecho ocurre en muchos lugares de este mundo globalizado, los deterioros económicos y sociales contribuirán a perfilar un horizonte de profundas modificaciones en los patrones de inserción social empresarial.

Independientemente del modelo económico que prevalezca en una nación, los actores privados y públicos, por instinto de conservación, van a tener que tratar de conciliar sus diferencias e intentar ponerse de acuerdo en las líneas más trascendentales, debiéndose enfatizar en este sentido, que mientras no se logre alinear en sus fines últimos al sector político y al sector empresarial, será la sociedad la que pague la factura de la incomprensión, en este caso, con un deterioro progresivo del poder de compra, del abastecimiento y de la calidad de vida en general. 

Nota: Escrito preparado con base a párrafos tomados del artículo La Responsabilidad Social Empresarial. Ejemplo práctico de gestión ética en y para los negocios, publicado en la Revista Visión Contable (diciembre 2015).

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viernes, 17 de julio de 2020

Enron - Un caso paradigmático de los fraudes empresariales


Ciertamente han existido muchos fraudes empresariales desde siempre y seguirán existiendo, pero uno de ellos, que podría decirse es paradigmático, fue el caso Enron, compañía del sector energético de capital norteamericano, cuya publicitada quiebra trajo como consecuencia el endurecimiento de los controles empresariales por parte de los gobiernos, no solo en Estados Unidos, sino en buena parte de las economías de los países industrializados. Como consecuencia de las innumerables quiebras de grandes compañías que han ocurrido a nivel mundial, la profesión de la contaduría pública ha tenido y tiene que seguir reinventándose, haciéndose énfasis en los aspectos de responsabilidad profesional y el de un adecuado comportamiento ético de sus practicantes, todo esto con la finalidad de mejorar la deteriorada imagen de los últimos años de la profesión.

Seguidamente, a través de la referencia de una película y de un documental del este sonado caso, recordamos este espectacular escándalo empresarial, que marcó hito dentro de los fraudes financieros.

The Crooked E - La verdadera historia de un fraude
El encabezado de este aparte corresponde al título de un libro del mismo nombre, texto sobre el cual está basada la película La verdadera historia de un fraude, habiendo sido escrito dicho libro por Brian Curver. El señor Curver plasma su experiencia autobiográfica en el texto en cuestión, ya que él fue un trabajador en la vida real de la corporación Enron, incluyendo tanto sus experiencias personales del empleo en la compañía, así como las vivencias de varios de sus compañeros, aunque sin identificarlos. Brian Curver, previo a que sucediera la quiebra de Enron, era una persona que tenía importantes credenciales académicas, resaltando una reconocida maestría en administración de empresas, siendo contratado por la empresa en el mes de marzo de 2001, y ocho meses después estaba en la calle, sin empleo y con tiempo ocioso para dedicarse a escribir un libro de su traumática experiencia

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La debacle de la empresa Enron es un caso emblemático dentro de los escándalos financieros ocurridos en Estados Unidos, que no fue el primero, ni será el último, pero si fue el que cambió la manera de ver y tratar este tipo de fraudes empresariales, debido a la gran cantidad de personas e instituciones que se vieron afectadas por el mismo.

Enron, como ya se dijo, no ha sido el único escándalo financiero, existiendo otros muy renombrados en Estados Unidos como los de Xerox, WorldCom, Qwest, por citar los más importantes, así como también quiebras empresariales fuera de las fronteras de Norteamérica como el célebre caso de la compañía italiana Parmalat, pero de lo que si no hay duda es que la caída de Enron fue la que generó el cambio sustancial de las estructuras legales y financieras del control de las organizaciones empresariales en Estados Unidos, siendo lo más resaltante la promulgación de la Ley Sabarnes & Oxley.


Enron: Los tipos que estafaron a América
A raíz de la quiebra de Enron en el 2001 y luego de unos años de ésta haber ocurrido, se produjo una película - documental identificada por su título en inglés como Enron: The smartest Guys in the room, cuya traducción literal sería algo así como “Enron: Los chicos más brillantes en el salón” (2005). Este trabajo ganó el premio Independent Spirit al mejor largometraje documental en el año 2006, premio este otorgado en Estados Unidos por Film Independent a las producciones de cine independiente, habiendo sido también nominado como mejor documental en la 78ª edición de los premios Oscar en 2006.

Este documental muestra con lujo de detalles la historia de Enron, la que para la época era la séptima compañía de más alto valor en Estados Unidos, y que tras una serie de malas prácticas contables, se convirtió en una de las mayores quiebras en la historia corporativa de dicho país. Una de las principales virtudes del documental es que se develan una buena cantidad de entresijos de la quiebra de la compañía mediante declaraciones personales y cintas de audio y video, mostrándose los increíbles excesos cometidos por la cúpula directiva de Enron y el marcado vacío moral que ocultaba la supuesta filosofía corporativa.

La esencia de este espectacular fraude se origina de un sistema de contabilidad creativo, lo cual implicaba la alteración de estados financieros que reflejaban ganancias que no existían, y el ocultamiento por el otro lado pérdidas que sí se habían sufrido, así como la omisión del registro de importantes deudas. Las operaciones comerciales de Enron dependían de manera importante de transacciones comerciales complejas, muchas de ellas asociadas a negocios futuros  fomentados por directivos de Enron, sobre la base de la divulgación de cifras y expectativas optimistas no reales. Todo lo anterior fue posible, en buena medida, gracias a la complicidad de la firma de auditores externos, Arthur Andersen, firma de contadores públicos que desapareció luego de este escándalo.


Líneas de cierre

La ocurrencia de fraudes y desfalcos financieros es una realidad que siempre ha existido, y que muy difícilmente se vaya a acabar en el futuro, pero no por ello se debe bajar la guardia en diferentes instancias sobre el control de esta problemática. Ciertamente el ser humano cuando interactúa en sociedad es proclive a realizar actos no del todo correctos, esto último sin entrar en consideraciones filosóficas, máxime si esta interrelación se lleva a cabo en un medio donde se mueve el dinero, como lo es el ámbito empresarial; sumando a ello la importante inversión de valores existente hoy en día donde la gente es gente por lo que tiene y no por lo que es.

Nota: Escrito preparado con base a párrafos tomados del artículo "Verdadera historia de un fraude”, publicado en la Revista Informaciòn Financiera, Gerencia y Control de la Federación de Colegios de Contadores Públicos de Venezuela (junio 2012)


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lunes, 13 de julio de 2020

El mal de la corrupción en la sociedad venezolana


La corrupción en las organizaciones públicas y privadas del país, es un flagelo que ha traído histórica­mente secuelas muy negativas para la nación. Ya los próceres de la Patria intuían el problema, debiéndose recordar una de las más famosas frases del Libertador Simón Bolívar: “Moral y luces son nuestras primeras necesidades”, así como el sentimiento de desorden y anarquía que se percibía en la sociedad también en la época de la Independencia, el cual queda refleja­do en la palabras expresadas en el año 1812 por el Generalísimo Francisco de Miranda: “¡Bochinche, bo­chinche! ¡Esta gente no sabe hacer sino bochinche!”.

El problema de la corrupción no solo ha dado muestras de su presencia desde los primeros años de la República, sino que también ha estado muy ac­tiva en la actualidad, y ha sido entre otros, uno de los detonantes principales de los cambios políticos que han ocurrido, pero cuya realidad sigue totalmente vigente. El Estado venezolano, omnipresente en la nación a través de los gobiernos de turno, y la sociedad civil, son los principales implicados y afectados por la corrupción. El ataque a este flage­lo se ha intentado realizar a través de mecanismos jurídicos formales, que por regla general son lentos, burocráticos y de menor maleabilidad que la que se requiere para hacer frente a la destreza, mutabilidad e inventiva de los agentes que practican la misma.


Ciertamente la corrupción está hipote­cando a las futuras generaciones, dado que el sano crecimiento económico del país a largo plazo se verá entorpecido, siendo sus consecuencias muy gravosas por los efectos multiplicadores negativos que la misma produce en las finanzas del país. Es relevante señalar la importancia de dar mayor atención a los temas vin­culados con la gobernabilidad, así como la calidad y composición del gasto público. La corrupción, con sus secuelas nocivas sobre la eficacia y eficiencia en el uso de recursos, merece una mayor consideración en el debate de parte de los afectados: Estado y particu­lares. La experiencia muestra con palpable evidencia, que el combate a la corrupción requiere una estrate­gia más holística y coherente que el simple camino de emitir declaraciones, denuncias políticas o promulgar más legislación.

El flagelo de la corrupción en el país ha sido un tema que siempre ha estado presente en la contienda políti­ca, y sobre el cual los diversos actores tratan de sacar provecho político; pero lo que sí es claro es que este asunto sigue haciendo estragos en la sociedad. El problema de la corrupción en Venezuela no es nuevo ni nada por el estilo, y si bien ella quizás fue una de las cau­sas principales para que se produjesen los cambios políticos en el país que aún están en pleno desarrollo, la corrupción en la sociedad, lejos de disminuir, más bien se ha incrementado.

La corrupción es una manifestación complicada, y en muchos casos, es la consecuencia de problemas profundamente arraigados por distorsiones políticas y económicas, sin embargo las respuestas a este flage­lo no habría que buscarlas fuera de las personas, sino dentro de sí mismas, ya que la causa intrínseca de la corrupción radica en un problema de falta de valores y ética. Las organizaciones son el reflejo de la socie­dad en la cual transitan, tanto en Venezuela como en todo el mundo, y la ocurrencia de múltiples y sonados escándalos de quiebras empresariales en el ámbito de los negocios, así como innumerables casos de corrupción administrativa en las instituciones públicas, son reflejo palpable de que algo funesto está ocu­rriendo en el seno de la sociedad, comenzando desde la familia misma, muy debilitada en estos tiempos.

Es claro que la corrupción crece y se desarrolla cuando las oportunidades económicas son propicias para ello, es decir cuando resulta rentable para las partes que intervienen en actividades corruptas. También contribuye a ello la ausencia de una volun­tad política real para combatirla, ya que la corrupción no se enfrenta simplemente con leyes y decretos que la proscriben, sino con su severa aplicación, amén, lo más difícil, de la real concientización de la población de los países respecto a las graves consecuencias que le genera a la sociedad esta calamidad.

Los efectos de la corrupción ciertamente son de­vastadores en las sociedades que la sufren con alta intensidad, tal como es el caso de Venezuela, y ello se refleja en los índices que reflejan la inadecuada (o adecuada) e inescrupulosa (o escrupulosa) admi­nistración de los recursos en un país. Las naciones que manejan de manera desordenada y corrupta sus finanzas públicas ocasionan que su población sufra  importantes niveles de miseria, que la calidad de vida se vea fuertemente deteriorada día a día, y que además, por su tendencia fuertemente controladora de innumerables actividades de toda índole sobre su gente, usualmente coartan o prohíben cualquier ini­ciativa individual o privada que no se alinee con sus líneas maestras de acción.

Nota: Escrito preparado con base a párrafos tomados del artículo Análisis crítico del flagelo de la corrupción en las organizaciones y sociedad en Venezuela, publicado en la Revista Strategos (diciembre 2015)

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jueves, 2 de julio de 2020

Empresas beneficiadas en la pandemia COVID - 19

La inesperada pandemia del COVID - 19 ha trastocado la cotidianidad de la gente, de las empresas, de los países, en muchos aspectos, generando consecuencias negativas en la mayoría de los casos, sin embargo, esta situación ha producido grandes beneficios a algunas organizaciones producto de este nuevo modus vivendi, y que por lo que se prevé, generará, al menos en el futuro cercano, la llamada “nueva normalidad”.

A raíz de las circunstancias nuevas de estos tiempos de pandemia, muchos hábitos personales y de trabajo se han modificado sustancialmente, lo cual ha hecho que algunas empresas hayan capitalizado la situación económicamente debido a las características intrínsecas y a lo que se dedican estas compañías. Ciertamente los beneficiados de esta crisis son organizaciones de diversa naturaleza, pero a efectos de este escrito, nos interesa resaltar específicamente dos áreas: 1) Empresas del entretenimiento y 2) Organizaciones dedicadas a la conexión digital.

Con el objeto de hacer el estudio más concreto, para el caso de las compañías del entretenimiento escogimos a Netflix, y para las empresas de conexión digital a Zoom.   

Empresas del entretenimiento: Netflix
La necesidad de diversión en estos tiempos de confinamiento obligado de buena parte de la población en el planeta, ha elevado de manera exponencial los requerimientos de esparcimiento in house, y que mejor alternativa, excelente podríamos decir, que Netflix, plataforma digital dedicada a emitir películas y series vía streaming.

La captación de nuevos clientes por parte de Netflix a nivel mundial ha sido vertiginosa, demanda que con seguridad ellos no esperaban, sin embargo ha resultado un muy agradable problema que resolver. Esto por supuesto, entre otros beneficios para la organización, ha hecho que el valor de las acciones de la compañía en el mercado bursátil se haya revalorizado de manera muy importante, y con unas expectativas muy halagadoras en los tiempos que se avecinan.


Organizaciones dedicadas a la conexión digital: Zoom
Obviamente que la vida no sólo puede ser distracción, ya que además de eso, es lógico, que luego de pasar los primeros momentos del shock emocional del coronavirus, que la gente comience a pensar como puede seguir produciendo, trabajando, para intentar mantener su nivel de vida al que están acostumbrados. La anterior situación fue ideal para que las organizaciones empresariales de muy diversos tipos de ocupaciones les plantearan a sus empleados nuevas modalidades de laborar, entre ellas, la adecuada, el trabajo remoto vía on line.  

Este realidad, por su violenta irrupción, fue ideal para la empresa Zoom, compañía dedicada a las videoconferencias por internet, servicios los cuales fueron requeridos a todo lo ancho y largo del planeta tierra para conectar a las organizaciones con sus trabajadores. Los ingresos de esta compañía se incrementaron de una manera vertiginosa, así como el valor de la cotización de sus títulos valores, ello como consecuencia directa de la aparición de esta pandemia que nos azota, y que no sabemos hasta cuándo durará esta situación surrealista.

Zoom ahora vale más que casi el 85% de las firmas del S&P 500

Otras empresas

Además de los ejemplos de Netflix y Zoom, dos de los casos más resaltantes de los grandes beneficiados por el COVID - 19, podrían mencionarse entre otras empresas ganadoras en esta pandemia a Amazon, Walmart, Instacart (compañía dedicada a los supermercados, y luego al delivery), Skype (de Microsoft), Webex (Cisco), por nombrar algunos de los casos más llamativos.

Adicionalmente también es importante reseñar a aquellas empresas que se han beneficiado directamente del COVID - 19, por estar sus actividades relacionadas con aspectos vinculados directamente con la pandemia, tales como son los casos de las industrias de biotecnología, farmacéuticas y textil.

En el área de biotecnología habría que mencionar a la empresa francesa Novacyt, creadora del test de detección del COVID - 19, lo cual hizo subir la cotización de sus acciones en más de un 500% en muy poco tiempo. En el sector farmacéutico, la estadounidense Inovio Pharmaceuticals, compañía que se encuentra inmersa en la carrera por lograr conseguir la vacuna contra el COVID - 19, y que ha tenido un muy significativo incremento en el valor de sus títulos accionarios en el Nasdaq (National Association of Securities Dealers Automated Quotation), segunda bolsa de valores automatizada y electrónica más importante de EE. UU. Por último en el área textil, la empresa japonesa Kawatomo Corporation, fabricante de mascarillas, ha sido otras de las favorecidas de esta pandemia, llegando a subir el valor de sus acciones en algún momento luego de decretada la situación de emergencia mundial por la OMS, en más de un 800%.

BENEFICIADOS POR LA CRISIS DEL COVID-19


Líneas de cierre

Estamos en un época en donde lo único seguro son los cambios en la sociedad, cambios los cuales fueron acelerados de manera brusca e imprevista a raíz de la pandemia del COVID - 19. De acuerdo a Zygmunt Bauman (1925 - 2017), sociólogo polaco considerado el creador del concepto modernidad líquida, vivimos en una sociedad en que ya nada es sólido. Apoyándose en términos físicos y haciendo una analogía, Bauman señalaba que, a diferencia de la sólida, la modernidad líquida no conserva una misma forma durante mucho tiempo porque está constantemente dispuesta a cambiar su condición, para que sea más relevante el flujo del tiempo que el espacio que puede ocupar.

Estas difíciles circunstancias que nos ha tocado vivir, ciertamente ha perjudicado a muchas personas y organizaciones, pero para algunas compañías esta grave amenaza del COVID - 19, ha resultado ser una excelente oportunidad de negocios, tal como se reseñó en este artículo. 

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